El Mutua Madrid Open, en cifras: 40.000 pelotas y 4.000 toallas serán utilizadas en la semana grande del tenis en la capital

El Mutua Madrid Open, en cifras: 40.000 pelotas y 4.000 toallas serán utilizadas en la semana grande del tenis en la capital

El Mutua Madrid Open ha vuelto a la capital de España, y lo hace en esta nueva edición por todo lo alto. Más jugadores, más partidos, más dinero en premios y mucho más tenis que nunca en Madrid, lo que también implica una cantidad desorbitada de pelotas.

Ambos cuadros, masculino y femenino, formados este año por 96 jugadores de individuales y 32 parejas de dobles, requerirán 20.000 pelotas cada uno. En el caso del cuadro ATP, serán abiertos 5.000 botes de 4 bolas Dunlop ATP, mientras que en el WTA, se abrirán 5.000 botes de 4 bolas Dunlop Fort Clay Court.

Tampoco será baja la cantidad de toallas necesarias, cuyo número ascenderá a 4.000 repartidas de la siguiente manera: 1.000 toallas de pista para cada cuadro (2.000 en total), con la que los jugadores se secan el sudor entre puntos, y otras 1.000 toallas de ducha por cada uno de los circuitos.

¿Cada cuanto tiempo se sacan bolas nuevas?

Todos los jugadores del circuito juegan con bolas nuevas en cada uno de los partidos que disputan. Según las normas estipuladas, las bolas han de cambiarse tras el calentamiento y los primeros siete juegos y, a partir de entonces, cada vez que los jugadores disputen nueve juegos más.

Con el paso de los puntos y los repetidos golpeos, las pelotas se desgastan y sufren deformaciones, pequeñas variaciones que pueden afectar al juego. También disminuye la presión, que se traduce en una reducción del bote sobre la superficie.

¿Por qué los recogepelotas ya no llevan la toalla a los jugadores?

La imagen de los recogepelotas acercando la toalla a los jugadores tras cada punto se terminó hace unos años en el tenis profesional. Todo comenzó como una prueba en las Netx Gen ATP Finals, torneo que disputan los ocho mejores jugadores de menos de 21 años, utilizado por la ATP como habitual banco de pruebas de todas las innovaciones.

De la misma manera que otras innovaciones no se implantaron, en la cuestión de las toallas no tardaron en aparecer unos recipientes en el fondo de cada pista donde los tenistas han de dejar la toalla tras cada punto. En cada lado de la pista se ubican dos toalleros con los números 1 y 2, con el fin de que los rivales no intercambien sus toallas.