El Real Madrid toca fondo en una noche de pesadilla: derrotado por el Celta, acaba con nueve y pierde a Militao por lesión
Lo peor no ha pasado para el Real Madrid, lo peor solo acaba de empezar: los blancos tocaron fondo este domingo con la derrota ante el Celta (0-2), en una noche de pesadilla en la que acabaron con nueve y lamentando la lesión de Militao. La herida se reabre en Concha Espina tras el enésimo tropiezo, con un equipo que Xabi Alonso no consigue hacer funcionar, y que deja al tolosarra en una posición muy delicada antes de recibir al Manchester City en la Champions League.
Fue solo un espejismo la goleada en San Mamés, porque este Madrid que parecía destinado a entrar en los libros de historia parece empeñado en acumular récords negativos. Lo hizo en el Metropolitano, cuando el Atleti le endosó una goleada histórica, y lo ha vuelto a hacer este domingo en el Bernabéu, cayendo ante un Celta que no conseguía ganar en el templo merengue desde el año 2006. Tres puntos más que se dejan los merengues, en su primera derrota del curso en casa, y que permiten al FC Barcelona distanciarse en la tabla hasta los cuatro puntos.
Más de un mes había esperado el madridismo para volver a ver a los suyos. Y otro más le hubiera gustado esperar visto lo visto. Sin intensidad, sin ideas para abrir la cerrada defensa olívica, y ya también sin los goles de Mbappé, lo único que le había salvado hasta ahora. Y es que el francés solo tuvo una ocasión clara que estrelló en la parte superior de la red, en la segunda parte, cuando ya iba por detrás en el marcador. Una versión completamente distinta a la que mostró el Celta.
Los de Giráldez salieron mordiendo, apretando en la presión y buscando la espalda a la defensa madridista. Llegaron así sus primeros avisos, un mano a mano de Pablo Durán, al que se le quedó el balón atrás, y un acercamiento de Bryan Zaragoza que obligó a Courtois a salir de su meta para, con algo de fortuna, evitar que el delantero controlase con comodidad. Aun así, respondió el Madrid, con síntomas de dejadez pero sin estar desconectado del todo. Fue primero Arda Güler con una internada que Radu mandó a córner, y después, desde la esquina, un testarazo de Jude Bellingham que salvó el guardameta rumano.
Ya parecía haber entrado en calor el Madrid. Y entonces sufrió un revés del que no se recuperaría: al cortar una peligrosa ocasión del Celta, con una carrera imperial, Militao se llevó la mano a la parte trasera del muslo. Sus gestos de dolor lo dijeron todo. Tuvo que salir del campo apoyándose en los médicos, sin poder hacerlo por su propio pie. La cara de Xabi Alonso era un poema. Saltó Rüdiger al campo y avisaron de nuevo los de Giráldez, constantemente en el interior del área de Courtois, con un balón que arrastró Borja Iglesias por el césped buscando la llegada de Ilaix Moriba, que no llegó a rematar por poco.
Pese a todo, los blancos no terminaron mal la primera parte. Pudo irse por delante al descanso. Pero no entró el zapatazo de Arda Güler desde fuera del área ni el remate del turco a un balón prolongado por Mbappé en el punto de penalti ni un mano a mano de Vinícius que sacó Radu con una mano salvadora. Y lo pagó caro al volver de los vestuarios: en el 53′, la defensa se durmió y Williot Swedberg, que había salido por Pablo Durán al descanso, abrió la lata con un remate de espuela.
Si alguien pensó en el Bernabéu que el Madrid podía remontar, estuvo muy equivocado. Porque el Madrid no reaccionó. Y la película de terror se puso aún más fea con la expulsión de Fran García. Se quedaba con 10 el equipo merengue, que entonces se mostró agresivo. Pero no sirvió para nada. Menos aún cuando una protesta de Álvaro Carreras terminó con su expulsión por roja directa. Hubo sucesión de amarillas entonces para los jugadores del conjunto blanco, que no entendieron la decisión del árbitro Quintero González, y acabó expulsado hasta Endrick.
El Celta puso la puntilla en la jugada siguiente, en una contra letal para aprovechar que la defensa merengue estaba en cuadro. Se plantó en el área con un balón largo y, tras combinar con Iago Aspas, Williot regateó a Courtois y puso el segundo en el marcador a placer. No hubo tiempo para más. Partido para el olvido. «Son solo tres puntos y queda mucha Liga. El miércoles tenemos el partido de Champions contra el City para quitarnos este mal sabor de boca», dijo Xabi Alonso después en la rueda de prensa. Pero no son solo tres puntos: el Madrid suma dos triunfos en los últimos siete partidos y ya está a cuatro puntos del líder en la clasificación.
