Los hermanos Williams declaran este martes como investigados por la presunta apropiación indebida de un Mercedes
Los hermanos Iñaki y Nico Williams, futbolistas del Athletic, declaran este martes como investigados por la presunta apropiación indebida de un vehículo de alta gama, Mercedes AMG E63, valorado en más de 100.000 euros. La declaración será por videoconferencia desde la sede del club vasco, tal y como acordó el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Aoiz (Navarra).
El procedimiento tiene su origen en una querella criminal interpuesta por una empresa dedicada a la compraventa de vehículos, que atribuye a los hermanos Williams, junto a otras personas, un presunto delito de estafa y apropiación indebida relacionado con la entrega de un Mercedes AMG E63.
El juez admitió a trámite la querella e incoó diligencias previas al apreciar indicios suficientes para investigar los hechos. Según el relato que consta en la querella y que el auto judicial ordena investigar, los hechos se remontan a finales de 2024, cuando un intermediario habría contactado con el administrador de la empresa querellante para transmitir el interés de los hermanos Williams en adquirir el citado vehículo.
La mercantil habría adquirido el coche en el extranjero y lo matriculó posteriormente en España, iniciándose entonces conversaciones para una operación de permuta con otro vehículo propiedad de los futbolistas.
La acusación ejercida por el despacho penalista Ospina Abogados, sostiene que, para generar un contexto de confianza, se permitió a la empresa probar el vehículo ofrecido en intercambio y se produjeron encuentros personales, lo que habría facilitado la entrega del Mercedes AMG E63. Sin embargo, siempre según la versión de la querellante, la operación no pudo formalizarse como permuta por razones administrativas y se habría optado por una compraventa simulada, poniendo el coche a nombre de una tercera persona del entorno familiar de los jugadores.
El núcleo del presunto engaño que se investiga radica en que, una vez entregado el vehículo de alta gama, no se habría producido la contraprestación pactada: ni la entrega del coche ofrecido en intercambio ni el pago del precio correspondiente. La querella afirma que, desde ese momento, la empresa dejó de tener noticias de los investigados, lo que habría provocado un perjuicio patrimonial relevante.
Los Williams: «La denuncia oculta y tergiversa los hechos»
Tras conocerse el pasado verano que el juez había abierto diligencias, los hermanos Williams negaron «rotundamente» los hechos a través de un comunicado. «Ante esta situación negamos rotundamente haber incurrido en delito alguno. No existe base fáctica ni jurídica que sustente la imputación de conductas penales. Por otro lado, la denuncia presentada oculta y tergiversa deliberadamente los hechos reales acaecidos. Es evidente que el propósito subyacente de esta denuncia infundada es menoscabar nuestra imagen personal y profesional, buscando coaccionarnos para que efectuemos un pago indebido», alegaron.
En su comunicado, también advertían con emprender acciones legales contra todo aquel que haya atentado contra su honor: «Cuando todo este proceso quede aclarado tomaremos las medidas pertinentes ante todos aquellos que nos han denunciado falsamente y contra los que han utilizado esta información siendo conocedores de su falsedad para dañar nuestra imagen y honor».
